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Política electoral en tuits

Nos hemos acostumbrado a leer cosas breves. No importa lo complejo del mensaje, por favor, no nos pasemos de 280 caracteres y mucho mejor si lo hacemos en 140 (no prometo tanto). Así que aquí unas cuantas reflexiones sobre política electoral en formato tuit:

 

  • VOX: partido que encarna la paradoja de la tolerancia de Popper: si somos ilimitadamente tolerantes seremos destruidos por los intolerantes. Es decir, si dejamos entrar a ese lobo vestido de cordero democrático, empezará por comerse esos derechos que dábamos por sentados.

 

  • El votante de Ciudadanos debe ser consciente de que sólo perpetuará el gobierno del PP con su voto. Lo ha dicho Rivera, quien formará gobierno con Casado y, por ende, de forma indirecta, con Abascal.

 

  • El PP… ¿en serio tengo que explicar algo en un tuit? Bueno, me valen 18 caracteres: corrupción impune.

 

  • Se puede ser progresista respetando la Constitución Española. De hecho, como está mostrando Podemos, si siguiéramos los artículos de la Constitución tenderíamos a una política inclusiva y respetuosa con derechos fundamentales (sanidad, vivienda, etc.).

 

 

  • ¿Alguna medida positiva específica de VOX? Su política sólo busca chivos expiatorios (los que traicionan España, inmigrantes, musulmanes, feminismos…) para hacer creer a sus votantes que estos colectivos son el origen de sus problemas. Y lo peor de todo es que les funciona.

 

  • El PSOE puede ser un voto útil para tener un gobierno progresista. Pero no olvidemos que también tienen las manos manchadas por la corrupción. ¿No deberíamos darle la oportunidad a quién no las tiene?

 

  • ¿Desde cuándo es malo dialogar? Los que no quieren hablar de política plurinacional ¿cómo quieren resolver el problema? ¿A palos?

 

  • Los que defienden una bajada de impuestos nunca han tenido que usar el sistema nacional de salud con un problema grave. ¿Quieres una educación accesible y de calidad, mantener ese sistema de salud? Bajar los impuestos (en especial las rentas altas) no es una buena salida.

 

  • ¿Qué se puede esperar de alguien que te envía las papeletas envueltas en plástico?

 

  • Creo en la igualdad de oportunidades, creo en la justicia social, creo en la diversidad y creo que unid@s Podemos conseguirlo.

 

R.III

 

P.s.- no son buenos, pero no quería quedarme con las ganas de escribir esto antes de la jornada de reflexión.

Sin título

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In God we trust(ed)

Llevo mucho tiempo sin alimentar el blog, sin embargo, la noticia de niños separados de sus familias por el hecho de ser inmigrantes sin papeles, me obliga a salir de este letargo. Se trata de un nuevo criterio del fiscal general estadounidense que impone desde el pasado abril “tolerancia cero” a las llegadas de personas “ilegales” al país. La idea es equiparar a cualquier extranjero indocumentado con delincuentes y así poder procesarlos judicialmente (aunque no tengan antecedentes penales). Como los niños no pueden ir a la cárcel, sobreviene de forma expedita dicha fractura familiar.

La noticia se hace viral debido a una grabación que muestra el llanto de algunos de estos niños alejados de sus familiares. En el audio se puede escuchar las súplicas de los menores y el desamparo que están viviendo. Las presiones internacionales y nacionales (no sólo demócratas, también republicanos) han llevado a Donald Trump, este pasado miércoles (20 de junio), a tener que dar marcha atrás con esta política inhumana, aunque yo sigo sin salir de mi estupefacción. Cómo no hacerlo, cuando se estima en dos mil niños los que han sido separados de sus padres en lo que lleva en vigor esta política.

Considero que ya no sólo los estadounidenses deberían asumir la responsabilidad de apartar a este dirigente del poder, sino que los ciudadanos de otros países deberíamos comenzar a tomar cartas en el asunto. Por un lado, los habitantes de este país norteamericano deberían sentir vergüenza de que Trump les represente, pues va en contra de todos los valores que se supone consolidan a su nación. No puede ser que un país que pone en sus billetes “in God we trust” o que considera la libertad como uno de sus pilares fundacionales, permita este tipo de atropellos. Pero tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados los que presenciamos desde otros países este tipo de medidas. ¿Acaso no hemos aprendido nada de la historia? Ya no sólo los discursos de Trump son equiparables de los de Hitler (porque hay que comenzar a llamar las cosas por su nombre), sino que ahora también son sus acciones y las de sus colaboradores las que nos recuerdan el Nacional Socialismo. ¿Que estoy exagerando? El que lo piense ya va siendo hora de que se quite la venda de los ojos. ¿A qué tenemos que esperar? ¿Guetos en los que se aparte a los inmigrantes? ¿Campos de concentración?

La gente que me conoce sabe que he decidido no pisar Estados Unidos desde que está Trump en el poder. Muchos me dicen que no debería ponerme así, porque finalmente también hay muchos americanos que están en contra de él. Pues sigo esperando a que esa gente se movilice de verdad y saque a este sujeto de la Casa Blanca. Mientras tanto, a mí no se me ha perdido nada en ese país que ahora mismo me huele a decadencia.

R.III

 

Trump

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Si te interesa saber mi postura sobre la inmigración puedes leer El mundo es un barco.

 

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©R.III

 

 

 

 

 


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