El amor y la poesía unas bagatelas en Navidad

No sé si soy yo, pero me da la impresión de que la época navideña cada vez empieza antes. No llega uno a mediados de noviembre y ya ve en los supermercados los turrones, los bombones, los adornos, las lucecitas y más objetos característicos de la fecha. En las calles, las luces (no encendidas, que ya sería el colmo) que adornarán la ciudad; esperando impacientemente el momento de lucir su magnitud y derroche. La publicidad de radio y televisión te informa que puedes ir adelantando la compra de los juguetes, los regalos y demás productos navideños con las mejores ofertas.  Al paso que vamos, llegará la época en la que vas a poder comprar los disfraces de Halloween, junto con los árboles de Navidad; o el pan de muertos junto a la rosca de reyes; o mejor aún, las máscaras para salir a pedir caramelos van a ser de Santa Claus, de reno, de pastor o de niño Dios. 

 

En España por ejemplo es muy característico la Lotería de Navidad – ¡Cómo se pone la gente con la dichosa Lotería! Las colas que se forman afuera de los puestos de venta. Los restaurantes, bares, clubes, etc., todo mundo te ofrece comprar “su” número. Incluso en las empresas se suele adquirir una serie que se reparte entre sus empleados. Y, claro, uno se ve en la obligación de comprar un billetito, pues no vaya a ser que caiga el gordo en tu compañía y tú vayas a ser el único tonto que tenga que seguir trabajando mientras que los demás pueden gozar de un retiro adelantado. Así que a gastar dinero en boletitos. Compras aquí y allá; en tu bar, en el colegio de tu hijo, en tu trabajo, en la peluquería y el tuyo individual (que no se te puede olvidar tampoco, porque de salir, que mejor sólo te toque a ti). Al final los que realmente se ganan la lotería, son los de la lotería…

 

No cabe duda que los seres humanos sabemos aprovechar muy bien las oportunidades, sobre todo en los países neoliberales (como es prácticamente todo occidente). Que nació un niño que resultó ser Jesús y que da motivo a festejar algo que se conoce como Navidad, pues vamos a vender niños dioses, josés, pastorcitos, etc. Que resulta que unos reyes –que además eran magos– dieron regalos a ese niño, pues hay que instaurar la tradición de dar regalos a los niños (y a los adultos también) en dichas fechas. Y si a esto se le puede sacar más jugo, mejor que mejor. A vender y a consumir, que para algo lo celebramos.  

 

La Industria dice: “Sólo una fecha al año no es suficiente”. Pues hagamos el gran alarde también de San Valentín, del día de las madres, del padre, del maestro y de la guadalupana si es necesario. Lo importante es vender, comprar, vender, comprar… Los productores lo ponen fácil a los consumidores, pues en esas fechas no venden juguetes, ropa, accesorios… venden AMOR. Por lo menos, ésa es la idea que anteponen a sus ventas. Y como toda la gente es lo suficientemente inteligente para no dejarse tomar el pelo, sólo se deja el sueldo en aquellas fechas en las que no regala obsequios, sino amor. Porque, seamos sinceros, el amor se demuestra mejor con un abrigo de lujo, que con un abrazo; con una televisión plana de plasma, que con un beso y con la nintendo, mejor que con una poesía o uns  afables palabras de aliento. Gracias a la Industria podemos ofrecer nuestro amor con mucha facilidad; eso sí, siempre que cuentes con el capital suficiente para dar verdadero amor y no bagatelas. Así que demos las gracias a la Industria por hacer de la Navidad, esa fecha tan esperada, para dar y recibir.

 

A la par, aprovecho para alzar mi copa y desearles feliz navidad. Sé que me anticipo, pero lo hago ahora que la dosis navideña no me ha afectado demasiado. O dicho en otras palabras, los felicito antes de que me vaya de nuevo a un país musulmán para huir de la Navidad, como huí del Papa este verano…

 

R.III

 

Al final, parece que sí que hay razones para aguantar esta farsa…

About these ads

Acerca de Ramón Ortega (tres)

Ramón Ortega III http://unviajepersonal.wordpress.com/acerca-de-mi/ Ver todas las entradas de Ramón Ortega (tres)

5 respuestas a “El amor y la poesía unas bagatelas en Navidad

  • Anónimo

    Bueno, bueno, bueno…jejeje Feliz Navidad!! Post moderna y A N T I C I PA D A!!
    PD. éste podrías enviarlo a un periódico, esta “ad hoc” con la temporada pre-Navideña, claro que el último párrafo…. mmmm….mmmmm … ya sabes… jejeje
    Va un abrazo y felicidades!

  • Zarawitta (@Zarawitta)

    Jaja, no te quiero poner más “grinch” con la Navidad, pero en México y en EEUU he visto adornos y demás a la venta a finales de AGOSTO desde hace varios años, así que tus peores pesadillas, en otros países fuera de España ya son una realidad.

    Feliz Navidad en semana de puente español y desde Jalapa, Veracruz, Mx.

  • Carlos

    Escuché (por cierto, en noviembre) a un señor decir: no estoy para regalos. ¡Es época de renos flacos!

  • Anónimo

    Quiero que me digas las razones para aguantar la farsa. ¿Es mi nieto el de la fotografía? y por último, me parece cojonudo huír del pope y los fastos. Feliz Natale.

    • Ramón Ortega III

      Si eres Manuel entonces sí es tu nieto, ja. Y la única razón por la que uno puede llegar a aguantar la farsa navideña es por los niños… Mucha ilusión; qué pena que este sistema se aproveche de ella.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 952 seguidores

%d personas les gusta esto: